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CÓDIGO
ÉTICO DE LA A.N.T.F.A
PREÁMBULO
Aquellas personas que decidan ejercer como entrenador deben
entender que el fútbol americano da una formación
integral a todos los que lo practican y que el deporte pertenece,
esencialmente, al jugador.
La salud del fútbol americano depende de como los entrenadores
se guíen por el código ético y de lo
conscientes que son ante la confianza que los jugadores, padres
y aficionados ponen en ellos.
Aquellos entrenadores que no puedan o quieran cumplir con
el código ético no tienen espacio de actuación
en nuestro deporte.
PROPÓSITO
El código ético ha sido elaborado para proteger
y promover los intereses del deporte y de la función
del entrenador. Su objetivo principal es diferenciar y clarificar
aquellas prácticas y actividades consideradas éticamente
aceptables de aquellas que son perjudiciales. El objetivo
secundario es enfatizar los valores del deporte y recalcar
el papel del entrenador de cara a los clubes, jugadores, padres,
madres y todos los aficionados en general.
El éxito final de estos principios va a depender de
las personas a quienes va dirigido este Código: los
entrenadores.
MIEMBROS
El Comité Ético estará constituido por
una comisión de 4 miembros de la ANTFA donde estén
representados todos los niveles de juego: senior, júnior,
cadete y flag, que ejercerán durante 2 años.
Escuchados los interesados, la comisión será
ratificada por la presidencia de la ANTFA.
MODIFICACIONES
Cualquier propuesta de modificación del Código
deberá ser presentada por escrito al Comité.
La propuesta será leída para todos los miembros
en la asamblea anual. Se necesitará una mayoría
de 2/3 para que sea aprobada. Para que el voto sea válido,
los miembros deben estar presentes en la votación y
ser miembro de pleno derecho.
APLICACIÓN
1. El Comité Ético se reunirá siempre
que se le reclame su intervención. El Comité
Ético tiene la potestad de investigar cualquier presunta
violación de Código sea cual sea el origen de
la denuncia. Si el comité decide proceder con la investigación,
el entrenador implicado deberá ser informado y poder
actuar en descargo.
2. Si vistas las pruebas documentales y escuchadas todas las
partes el Comité decide que el entrenador ha violado
el Código Ético, podrá tomar una o más
de las siguiente medidas de actuación:
a. Carta de amonestación personal con copia para la
ANTFA.
b. Carta de amonestación con copia de la carta al Presidente
del club, Federación pertinente y ANTFA.
c. Denuncia ante la Federación correspondiente.
d. Suspensión temporal o perpetua de la afiliación
al ANTFA.
e. Denuncia ante el organismo deportivo autonómico
o estatal pertinente.
La votación de los miembros del Comité es secreta
y es necesaria la mayoría absoluta.
4. Un afiliado que desee que su sentencia sea revisada, deberá
solicitarlo por escrito al Presidente de la ANTFA. El Presidente
convocará un Comité de Apelación formado
por un presidente y cuatro miembros. Ningún miembro
de este Comité de Apelación puede haber formado
parte en el Comité Ético del mismo caso. La
votación será secreta por mayoría simple
y tendrá poder para determinar el resultado final de
la apelación. El Comité de Apelación
deberá determinar: 1. Si hay evidencia real para apoyar
el fallo de culpabilidad, y 2. Si la preponderancia de la
evidencia confirma la validez del fallo de culpabilidad.
5. El proceso entero es confidencial. Excepción: El
fallo del Comité Ético y del Comité de
Apelación de casos de violación del Código
Ético serán comunicados a los entrenadores afiliados
en la asamblea anual de la Asociación. Sin embargo,
no se harán público los nombres de los implicados.
6 . Si se detectasen anomalías graves en alguien que
ejerza de entrenador aunque no este afiliado, la ANTFA tiene
la obligación de elevar la denuncia a donde corresponda,
dado que dicha persona puede perjudicar la imagen de todos
los técnicos y del futbol americano.
ARTÍCULO
UNO
Responsabilidad ante los jugadores
1. El entrenador debe ser consciente en todo momento de la
tremenda influencia que para bien o para mal ejerce sobre
sus jugadores. El entrenador nunca debe anteponer el deseo
de victoria y prestigio personal sobre el bienestar y la seguridad
del jugador.
2. En la enseñanza del fútbol americano , el
entrenador debe darse cuenta que hay ciertas reglas que están
pensadas para proteger al jugador y asentar unos parámetros
comunes para decidir quien gana y quien pierde. Cualquier
entrenador que intente pasar por encima estas reglas, que
se aproveche injustamente de un rival o enseñe deliberadamente
conductas antideportivas, no tiene cabida en este deporte
y no tiene ningún derecho a llamarse a si mismo entrenador.
El entrenador debería servir de ejemplo no jactándose
en la victoria y no amargándose en la derrota. Un entrenador
que se comporte bajo estas directrices éticas no debe
tener miedo al fracaso, pues al final, el éxito del
entrenador se mide por el reconocimiento obtenido por sus
jugadores y oponentes.
3. Una atención médica inmediata y profesional
es también responsabilidad del entrenador. La diagnosis
y el tratamiento de lesiones es una cuestión médica;
un entrenador no debería nunca entrometerse en el diagnosis
de una lesión. Es importante que se acuda a un sistema
de diagnosis y tratamiento competente y efectivo y que el
entrenador apoye y se respalde en él buscando siempre
lo mejor para sus jugadores.
4. Bajo ningún concepto un entrenador debe autorizar
o tolerar el uso de sustancias ilegales. Todos los medicamentos
que los jugadores tomen han de ser supervisados por un especialista
cualificado.
5. No es lícito que un entrenador intente influenciar
a jugadores de otro club acerca de un cambio de equipo.
ARTÍCULO
DOS
Responsabilidades con el club
1. La misión principal de entrenador es preparar a
los jugadores para poder participar en el deporte del fútbol
americano. Esta función básica principal ha
de ser siempre defendida y apoyada.
2. El entrenador ha de comportarse siempre de manera que preserve
los principios, integridad y dignidad de su club.
3. El entrenador debería discutir sus problemas con
el presidente del club de una manera profesional, aceptando
y apoyando las decisiones finalmente tomadas.
4. Es muy importante que el entrenador apoye en privado y
públicamente la política deportiva y administrativa
adoptada por su club.
5. En el caso de que el entrenador tenga una oferta parta
marcharse a otro equipo, deberá comunicarlo a su presidente
lo antes posible.
6. Los entrenadores han de ser conscientes que la mejora de
nuestro deporte va pareja con el aumento de jugadores y clubes
a todos los niveles, por lo que favorecerá en la medida
de lo posible, cualquier iniciativa que facilite la consecución
de este objetivo.
ARTÍCULO
TRES
El reglamento de juego
1. Todo entrenador debe conocer a fondo las reglas del juego.
Él es el responsable de enseñarlas y explicarlas
a los jugadores y asegurarse que lo ponen en práctica.
2. El reglamento, así como el espíritu de las
reglas deben ser cumplidas por los entrenadores y los jugadores.
3. Aquellos entrenadores que buscan sacar ventaja no haciendo
caso, ignorando o no queriendo aprender el reglamento del
juego, no deben formar parte de la Asociación de Entrenadores.
El entrenador es responsable de que todas las personas relacionadas
con el equipo observen el reglamento. La integridad del juego
recae en los hombros del entrenador; no se deben hacer concesiones.
5. El entrenador debe recordar que NO ES el propósito
del juego hacer daño o lesionar a un contrincante por
medios legales o ilegales.
Deportividad: La creación de hábitos se forman
en el campo de entrenamiento. En el momento que un entrenador
tolera y anima acciones que son peligrosas para el oponente,
está faltando a su deber de enseñar juego limpio
y deportividad. Este aspecto del entrenamiento debe tratarse
con el mismo ímpetu con el que se enseña el
ataque y la defensa y de cara a los jugadores es más
importante que todos los aspectos técnicos que rodean
el juego. Cualquier entrenador que no ponga énfasis
en este aspecto o que permita, apoye o defienda el uso de
tácticas antideportivas, será considerado culpable
de la infracción más grave del Código
Ético del entrenador de fútbol americano.
ARTÍCULO CUATRO
Árbitros
1. No se puede jugar satisfactoriamente un partido sin unos
árbitros competentes e imparciales. Los árbitros
deben tener el respecto y apoyo de jugadores y entrenadores.
Críticas a los árbitros tanto en público
como en privado será considerado no ético.
2. Asociación de árbitros. Debería haber
cooperación entre las asociaciones de entrenadores
y árbitros para intercambiar de forma frecuente ideas
y sugerencias. Los entrenadores deberían aceptar cuando
les sea posible, invitaciones a acudir a reuniones sobre reglamento
que organicen los árbitros. De igual modo los árbitros
deberían ser invitados a visitar y a discutir la interpretación
del reglamento con los equipos.
3. Trato a los árbitros. En día de partido los
árbitros deben ser tratados de forma cortés.
Deben tener un vestuario sólo para ellos donde puedan
reunirse y cambiarse para el partido. Cualquier crítica
que el entrenador pudiera tener, deberá hacerlo por
escrito y entregarla en el vestuario reservada para los árbitros.
Si un entrenador se dirige a los árbitros haciendo
comentarios ofensivos o permite que alguien en su banquillo
lo haga, o si un entrenador se comporta de manera que ponga
a sus jugadores o espectadores contra los árbitros,
estará violando las reglas del juego y por lo tanto
será considerado conducta impropia de alguien que ocupa
el cargo de entrenador.
ARTÍCULO CINCO
Relaciones Públicas
1. Todas las manifestaciones con los medios de difusión
escritos o audiovisuales se han de realizar con la máxima
cortesía, honestidad y respeto. Comentarios despectivos
o que puedan llevar a una mala interpretación deben
ser evitados. Si el sentido común hace ver que una
respuesta sincera puede ser perjudicial para los intereses
del deporte, el Código Ético sugiere que no
se conteste. Decir "Prefiero no hablar de eso ahora"
es justificable.
2. Los entrenadores deben asumir la responsabilidad de enseñar
a sus jugadores como comportarse en público si representan
a nuestro deporte, velando siempre por la imagen del deporte
y de su club.
3. Los entrenadores deben intentar mantener en privado los
asuntos privados del equipo.
4. Los entrenadores no deben hablar de tácticas ilegales
en público.
5. Los entrenadores no deben hacer predicciones de quien va
a ganar o perder un partido.
6. Los entrenadores no deben nunca usar los medios de comunicación
para dar a conocer problemas internos. Estos deben ser solucionados
internamente con el club.
ARTÍCULO OCHO
Dia de partido y Otras Responsabilidades
1. Es muy importante que el comportamiento del entrenador
ofrezca siempre una buena imagen de si mismo, de su club y
del fútbol americano.
2. Antes y después de los partidos los entrenadores
rivales deberían saludarse cordialmente.
3. Durante los partidos, los entrenadores deben comportarse
de manera controlada, profesional y sin llamar la atención;
el centro de atención ha de ser el partido y los jugadores.
Los entrenadores deben comportarse con los jugadores de manera
respetuosa, sin humillarlos en el afán de pedirle que
den lo máximo por el equipo. La actitud de los entrenadores
debe ser profesional y respetuosa. Uno de los entrenadores
ha de aceptar la responsabilidad de estar a cargo de su banquillo
y del comportamiento de los jugadores y entrenadores de su
equipo en su trato con los árbitros.
ARTÍCULO NUEVE
Relaciones con la Federación Territorial y/o Nacional
1.
Las Federaciones Territoriales y Nacionales son los representantes
de nuestro deporte a nivel oficial, por tanto se debe colaborar
para ayudar a la divulgación del futbol americano.
2. Los entrenadores han de intentar ayudar con sus acciones,
recomendaciones y esfuerzo a aumentar el número de
practicantes en todas las categorías, y muy especialmente,
en las más jóvenes, ya sea en flag-football
o en futbol americano.
3. Dos miembros del CNTFA han de formar parte del Comité
Técnico de la Federación Territorial/Nacional
correspondiente y conjuntamente con los representantes arbítrales
y federativos evaluar y proponer los cambios necesarios en
cada reglamento de juego que lo requiera.
4. El colectivo de entrenadores debe de realizar propuestas
y alternativas que mejoren el conjunto de nuestro deporte
manteniendo siempre el respeto y la objetividad de las propuestas,
por lo tanto las conclusiones de cada asamblea que sean al
efecto, se harán públicas y serán dirigidas
al organismo competente.
5. Si el entrenador consiente o realiza la falsificación
de datos referentes a los jugadores para obtener ventajas
en el juego, clasificaciones o categorías, comete una
falta MUY GRAVE con el agravante de mostrar a los jugadores
que "el todo vale es lícito" siendo un nefasto
ejemplo para los jóvenes. Este entrenador no es digno
de representar a nuestro colectivo.
6. Las Federaciones Territoriales y/o Nacionales ostentan
por ley varias competencias que afectan al ejercicio de la
función del entrenador, entre ellas se encuentran la
formación de técnicos deportivos, la tecnificación
de jugadores y la organización de selecciones. Los
miembros de la ANTFA colaborarán con dichos organismos
en el ejercicio de sus funciones según el nivel de
titulación exigido. Los entrenadores involucrados deberán
exigir participar en la planificación deportiva y que
los diferentes programas sean dotados de los suficientes recursos.
7. La ANTFA y sus afiliados tienen el derecho y la obligación
de exigir a las Federaciones Territoriales y/o Nacionales
que los entrenadores de sus equipos sean titulados y estén
debidamente acreditados, así como establecer mecanismos
claros para la identificación y reconocimiento, si
cabe, de los técnicos extranjeros.
ARTICULO
DIEZ
La formación permanente
1.
El aprendizaje de un entrenador no finaliza nunca, sea cual
sea el grado que ostente, debe de aspirar a aumentar sus conocimientos,
el nivel de su titulación y autosuperarse constantemente.
2. La ANTFA organizará una comisión que se encargue
de la redacción de una revista técnico-divulgativa
para sus asociados y de venta al público.
3. La ANTFA enfatiza a sus miembros que colaboren en la elaboración
de las publicaciones de la asociación a través
de artículos y otros escritos destinados a la divulgación
del futbol americano en cualquiera de sus modalidades.
4. Las publicaciones de la ANTFA será elaboradas siempre
de forma positiva y para el bien común, nunca deberán
usarse como medio de difamación o de uso partidista.
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